Pues sí. Algunos rebuznan más que hablan. Todos los días. Hoy el alcalde de Pontons (Barcelona), del PP, ha dicho algo así como que un gay es una persona tarada que nace con una deformación psíquica o física” (No lo resalto más, porque hace daño a la vista). Para empezar que alguien le explique que esa tara a la se refiere no se la van a pegar ni contagiar, no sea que tenga miedo de llegar a casa y ser gay. Y vamos que si hay alguien que tiene alguna tara mental, es él y bastante grave (el castellano dice: “se cree el ladrón que todos son de su condición”), o vamos que se dio un golpe de pequeñito y así se quedó.
Todo esto venía a cuento de la reforma del Código Civil (mínima por cierto) para permitir los matrimonios homosexuales. Yo no entiendo tanto revuelo, no sabía hasta dónde la derecha cavernaria estaba presente en este país, ni que la Iglesia tuviese tanta mano todavía. Ahora resulta que después de que la Iglesia haya llamado a la desobediencia civil (es que me parto con ellos, van de revolucionarios a estas alturas…), ahora los alcaldes de bastantes capitales de provincia, del PP y del PSOE incluso, se van a negar a casar a homosexuales. ¿Será que también tienen miedo de contagiarse de la famosa tara?
Y eso que todavía no han empezado a adoptar niños los homosexuales (aunque lo lleven haciendo desde hace años). Desde luego no vi tan unido al PP, y sobre todo, a las mujeres del mismo, cuando el caso Nevenka, con sentencia firme de acoso laboral y sexual por parte de un alcalde del PP hacia una trabajadora del partido. Vi todo lo contrario….
Me hace gracia. Hace 24 años la montaron con el divorcio y resulta que ahora los representantes de la derecha también se divorcian (y en cantidad, ojo). ¿Llegará el día en que veremos en el desfile del orgullo gay, al líder de la derecha al son de I will survive?. Ver para creer.