Y mientras yo deambulaba el viernes de madrugada de vuelta a casa, pensando en cómo conseguir las entradas para los Stones, también se me pasó por la cabeza intentar conseguir entradas para ver a los Strokes.
Sí, para el que no haya sabido, el sábado tocaron The Strokes en Madrid, en la Sala El Sol, como parte de la presentación de su nuevo disco. Un concierto sorpresa (se suponía) que muchos sabíamos, con venta controlada de entradas. Pero nunca pensé que sería tan grande el timo: el aforo de la sala es de 400 personas (eso es que nunca han ido un sábado a las 4 o 5, seguro que cabe alguna más
y sólo vendieron 86 entradas. Una por cabeza, y muchos de los que pasaron frío durante horas en la cola de la tienda Escridiscos, se quedaron compuestos y sin entrada.
¿Las demás entradas? Prensa, compañía de discos, el propio grupo, etc. Total, quien tenía verdadero enchufe musical en este país, tenía el sábado entradita para ver a los Strokes. Lógicamente la reventa fue de órdago. ¿El concierto? Dicen las crónicas que fue bueno, mejor que los anteriores, con repaso de sus éxitos y presentación de las nuevas canciones.

El disco, First Impressions of Earth (para bajar aquí), me parece bueno, pero en la línea de Room on Fire, el anterior. Tiene una de las mejores, a mi juicio, canciones del año, Juicebox (ver videoclip), donde Julian Casablancas grita de rabia hasta el límite. Eso sí que lo saben hacer bien.
Seamos sensatos. The Strokes es un buen grupo, pero no el grupo que nos vendieron hace 4 años, NME y la prensa especializada, el llamado mejor grupo del mundo. Eso sí, el rock necesitaba a un grupo tan mediático como ellos. Gente nueva, fresca, rebelde, descarada, provocativa, que reivindica un pasado mejor, con influencias como Television, la sala CGMG, Iggy Pop, Velvet Underground, etc., pero que estas influencias les acabaron suponiendo un lastre. Tampoco eran para tanto esas influencias. Eran una especia de batidora de estilos, a mi entender.
Su disco Is this it?, es de los mejores de la década, sin duda. Last nite, Someday o Soma, marcaron un antes y un después. A raíz de ellos, aparecieron o se popularizaron más grupos The: The White Stripes, The Vines, The Hives, The Libertines, Jet (esto no es The), etc. 4 niños pijos (están forradísimos) de Manhattan, con pintas de macarras setentero, representaban la novedad.
No se quedaron en el típico grupo hype. El peligroso segundo disco fue Room on fire. Era un buen disco, pero su principal pecado era que ni se acercaba al anterior. Éxitos como Reptilia (ese anuncio del FIB!) o 12:51 son grandes canciones, pero el disco en su conjunto ni se acercaba a su predecesor. Pasa lo mismo con este nuevo álbum.
¿Su asignatura pendiente? El directo. Acusado de desganados, rancios, con repertorios escasos y dejando casi siempre al personal con sensación de más. No pude ir a su última visita a España en BCN, pero espero no perdermelos el año que viene, cuando vengan en condiciones. O eso es lo que dicen en esta entrevista:
Volveremos a tocar a España, casi seguro en un festival a mediados de verano y luego en noviembre, con la gira europea.
FIB? Otra vez la rumorología de hace 2 años? Eso me suena……